miércoles, 7 de agosto de 2013

Parodia 50 Sombras de Grey


Chat #18 de Estúpidos y Sensuales en Las Vegas. 

Este chat pertenece a la serie de parodias publicadas en 2013 en Twitter.



¿Encontraron o no encontraron a Peeta?

Capítulo 1.

Terminé de marcar el número de teléfono y espere el momento del juicio final, digo… que Katniss responda.

—Diga.

—¿Hola?, ¿Katniss Everdeen?

—Sí, ella habla. —empiezo a sudar frio.

—Hola, soy Tobías Eaton. El Diverg…

—Uno de los idiotas que está en Las Vegas con Peeta.

Ella sabe quién soy.

—Si, jeje. Aunque no estoy con Peeta en éste preciso momento. —trago saliva.

—¿Por qué?, ¿En dónde está Peeta?

No esperaba esa respuesta. Puedo escucharlo en su tono de voz.

—Eso es exactamente lo que nosotros quisiéramos saber, ¿Gracioso cierto?

Ella no dice nada durante casi un minuto.

—¿Katniss?

—No. No es gracioso. ¿En dónde está Peeta?

—No lo sabemos.

—¿Sabes quién soy yo, Muto?

Oh, no, me dijo Muto.

—Katniss Everdeen.

—La Chica en Llamas. Yo gané los Juegos del Hambre. Yo no le acepté un azucarillo a Finnick Odair, ¡A FINNICK ODAIR! Yo soy la Chispa que inició la revolución. Enfrenté al Presidente Snow para liberar a Panem. Y además de TODO eso, yo también podría ser tu peor pesadilla si insistes en decirme que no sabes en dónde está Peeta.

—Yo…

—Peeta. MI PEETA.

—No sé que más decirte, Katniss. No estoy bromeando.

Otra vez silencio.

—Lo siento, Katniss.

—¿Lo sientes?, ¿LO SIENTES?, ¿Sabes qué es lo que sentirás, Muto? Mis flechas en tu trasero. Los voy a matar. A ti y a los otros idiotas.

—Katniss…

—TE CALLAS. Escúchame bien, iré a Las Vegas y será mejor que cuando llegue Peeta esté con ustedes, porque si no es así…

—¿Qué? —mi voz tiembla, ¿qué es capaz de hacer?

—Repite conmigo: “El fuego…

— El fuego…

—Se propaga…

—Se propaga… —Oh, no.

—Y si nosotros ardemos…

—Y si nosotros ardemos…

—TÚ ARDERÁS CON NOSOTROS.

—Yo arderé con ustedes. —termino de repetir y cuelga. —Ay.

Capítulo 2.

—¿Dijo que venía para acá?

Se los repito por enésima vez.

—Sí. Ya les dije muchas veces que SI. Ya debe estar cerca.

Grey camina de un lado al otro y se pasa una mano por el cabello, luce tan mortificado como el resto de nosotros.

—Triple mierda.

Ya es demasiado tarde. Hoy vamos a morir. Después de buscar por quinto día consecutivo a Peeta, decidimos reunirnos en el Lobby del hotel. Estamos hambrientos, desvelados y ¿por qué no? resignados. Después de comunicar a los chicos que Katniss viene para acá asumieron la posibilidad de una muerte eminente.

—No puedo creer que no hayamos encontrado a Peeta—Patch es el único que se resiste a morir joven. Ni que fuera tan bonito vivir siendo un Plumero—.  Prácticamente lo buscamos en cada rincón de Las Vegas.

Es cierto. Después de que nos dividimos para buscar al Rayito de Luz, nadie regresó. Inclusive dormimos fuera. No nos volvimos a ver hasta hoy. A mí me consta que buscamos en cada avenida, edificio y callejón.

—Quizás los Patos lo secuestraron.

Esa es la teoría más estúpida que he escuchado en mi vida, pero todo parece indicar que el Rubio por fin cooperará con nosotros.

—¿Por qué unos Patos estarían interesados en secuestrar Peeta?

—No lo sé. Quizá alguien les dijo…—me mira—... que le propuse al Panadero hornear pasteles de pato.

Le dirijo una mirada asesina, él continúa defendiendo su teoría:

—¡ES UNA OPCIÓN!

¿Unos Patos secuestraron a Peeta? A lo mejor el Rubio tiene razón. En éste punto estoy dispuesto a creer cualquier cosa.

—Vamos a morir. Vamos a morir…

—Cállate, Cipriano. Quiero pasar mis últimos momentos en el mayor silencio posible.

Ni siquiera en momentos como estos Patch y Daemon dejan de discutir. Una vez enterados que Katniss viene para acá todos reaccionaron de manera diferente. Travis es el que más preocupa, él no ha dicho absolutamente nada, se limita sentarse y esperar… y esperar… y esperar.

—Ya en serio, ¿por qué le tenemos miedo a Katniss?—no sé porque el Rubio no puede mantener la boca cerrada—. Es decir, somos seis contra uno. Incluso uno de nosotros la podría enfrentar y…

—Entonces hazlo tú, Lightwood. —le interrumpe Daemon. Él tiene razón, ¿quién en su sano juicio enfrentaría a Katniss Everdeen?  

—Olvídenlo.

Jace se pone de pie y empieza a caminar de un lado al otro tal como lo hace Grey. De pronto se detiene súbitamente.

—¡Ya está aquí!, ¡ELLA ya está aquí! —grita pausadamente y se sienta otra vez. Travis es el único que recibe de pie a Katniss.

—Katniss. —la saluda. Es la primera vez que escucho a Travis decir algo desde que llegamos al Lobby. Katniss le responde con una mirada fría y se dispone a preparar su arco… y su flecha. Mierda. A excepción de nosotros, los demás que merodean por el Lobby se van.

—Asumo que no encontraron a Peeta. —dice muy molesta apuntando una de sus flechas hacia nosotros. Dios, moriré joven… y virgen.

—Necesitamos más tiempo. —Lightwood se pone de pie e intenta negociar. —Quizá un día más. Piénsalo, Katniss, a lo mejor lo encontramos vivo. —ya la cagó. Estamos muertos—. Piénsalo…

Es un hecho. Moriré.

—Gracias por su consideración. —dice, y está a punto de lanzar la primera flecha cuando la sorprendemos reaccionando como los hombres VALIENTES y RUDOS que somos:

—¡PIEDAD!

—No puedo morir tan joven… y virgen…

—¡Haré lo que me pidas pero perdóname la vida!

—Sé que la vida del Panadero no tiene precio, pero si lo que necesitas es una compensación económica yo estoy dispuesto a…

—¡MIRAME…MIRAME! Soy tan bello. No puedo morir joven. ¡Por el Ángel que no!

—Katniss, sé que merecemos la muerte por no cuidar bien a Peeta. —intenta disculparnos, Travis. Ojalá el no la cague tanto como el Rubio—. Aún lo podemos encontrar. Te seremos de mayor ayuda vivos. Busquémoslo una vez más.

Katniss medita durante unos segundos las palabras de Travis.

—Podrían vivir cien vidas y no ser merecedores de él, ya lo saben. —nos dice con lagrimas en los ojos y baja el arco—. ¿Ya buscaron en todos lados? —exige saber.

—Sospechamos que quizás ya no esté en Las Vegas. —explica con nerviosismo Grey—. Es una opción. Pero lo seguiremos buscando y te prometo que lo encontraremos.

—¿Ya buscaron en el lugar donde duerme? —Katniss nos mira como si analizara quién de nosotros es más estúpido—. Peeta suele pasar mucho tiempo a solas cocinando, pintando…

—¿En la Suite?

No, no buscamos en la Suite. Es decir, desde el principio asumimos que no estaría ahí. Travis me dirige una mirada que entiende inmediatamente “Ve a buscar en la Suite, imbécil”, corro al ascensor. ¿Acaso Peeta…

Llego a la puerta de la Suite 2. La Suite que compartimos Maddox, Peeta y yo. Toco la puerta y alguien abre de inmediato. Es Peeta.

Capítulo 3.

—Hola, Toby.

Tiene en su rostro esa sonrisa de “Soy un Pedacito de Cielo, cómeme”

—¿PEETA? No lo puedo creer. —Estoy asustado, intrigado, emocionado, feliz. En realidad no sé explicar cómo me siento. Peeta está aquí… está bien.

—¿Dónde estabas, Toby?, ¿Y los demás? Imagino que quisieron salir sin cargar con un aguafiestas como yo.

Cosita. Piensa que no lo quisimos llevar con nosotros.

—Te hemos estado buscando. —entro a la habitación. Katniss tenía razón, Peeta ha estado dibujando y cocinando—. ¿Por qué no respondiste nuestras llamadas telefónicas?, ¿Por qué no nos llamaste?

Él parece sorprendido.

—Perdí mi teléfono móvil en el bar, y no les llamé porque no quise recargar aún más la tarjeta de crédito del señor Grey. Y la verdad tampoco los quise molestar. —me sonríe con una actitud de disculpa. Dios, tengo que aprovechar este momento para disculparme.

—Peeta, lamento lo que te dije en el bar. Estaba borracho. El pastel de Facción Osadía no es mejor que el tuyo.

Por un momento Mellarksito no dice nada, baja la mirada y acto seguido camina hacia mí para darme un abrazo. Cosita.

—Sé que estás diciendo eso para hacerme sentir mejor, así que no lo acepto. —me suelta y me mira a los ojos—. Lo que haremos es que yo te prepararé un pastel. Ya tú decidirás si es mejor o no que el de Facción Osadía.

Esto salió mejor de lo que esperaba… mejor de lo que merezco. Comeré pastel más tarde.
El reencuentro de Katniss y Peeta fue conmovedor, casi lloramos. Nunca en mi vida había escuchado algo más tierno que su juego de “Real o No Real”. Sin embargo, el reencuentro de Travis y Peeta fue aún más conmovedor, en ese momento si que lloramos. Daemon le arrancó algunas plumas a Patch para que nos limpiáramos los mocos.

—Mi Rayito de luz, mi Pedacito de Cielo, mi Galletita con Chispas de Chocolate, mi Pastelito con Relleno Cremosito, mi Conejito bebé… —Travis se calló hasta que Grey gritó “Lotería”.

No fue fácil que Katniss aceptara irse de Las Vegas sin Peeta. Él la convenció diciéndole que me debía un pastel, y que aunque somos unos estúpidos y sensuales no permitiríamos que le suceda nada malo. Al fin y al cabo ya sólo estaremos una semana más acá. Ya pronto es el momento de regresar. 

by @tatiana1802 y @vanesacevedo (cuentas en Twitter)

lunes, 5 de agosto de 2013

Reseña - Bajo la Misma Estrella - John Green.


Bajo la Misma Estrella - John Green.




Sinopsis:
Hazel acaba de cumplir 16 años. Y tiene cáncer. A pesar de que un tratamiento ha conseguido reducir su tumor de forma casi milagrosa, es una enferma terminal. Los médicos no pueden decirle cuánto tiempo le queda; solo sabe que debe vivir pegada a un tanque de oxígeno y sometida a continuos tratamientos. Desde hace unas semanas, Hazel forma parte de un grupo de apoyo donde otros chicos como ella comparten sus experiencias. En realidad, ella acude más por obligación que por voluntad; ¿qué sentido tiene hablar con otras personas de lo que nadie puede cambiar? Pero su vida da un verdadero vuelco cuando conoce a Gus Waters... Te preguntarás ¿quién es Gus? ¿Y cómo puede cambiar una sola persona la historia de otra?

“Pero no es un libro sobre el cáncer, porque los libros sobre el cáncer son una mierda.” —Bajo la misma Estrella.

“Creo que en este mundo tienes que elegir cómo cuentas las historias tristes, y nosotros elegimos la versión divertida.” —Bajo la misma Estrella.

Opinión personal:

Éste libro llegó a mis manos recién empezó el año. Me lo recomendaron mucho. Si mal no recuerdo me dijeron: “Tienes que leerlo, te cambiará la vida”, “Te enamorarás de la historia desde el capítulo uno”, “No te puedes morir sin leer Bajo la Misma Estrella”. Bien, decidí hacer caso y no me arrepiento. Leí esta novela de en menos de veinticuatro horas. No pude parar de leer. Mientras escribo la reseña espero encontrar las palabras adecuadas para hacerle justicia a lo que considero es otro elogio muy merecido a John Green.

Hazel Grace 


Hazel es una chica extraordinaria, en ningún momento te permite sentir lastima por ella. Es fuerte a pesar de sobrellevar un cáncer terminal, y es tan honesta consigo misma que de inmediato se gana tu respeto y admiración. Quizá para algunos Hazel pudiera ser “demasiado honesta”, pero yo considero que ella, al ser consciente de su realidad, no teme esconder nada. Es inteligente e ingeniosa. También ama la lectura. Su libro favorito es “Un Aflicción Imperial” y la trama de la historia gira en torno a su deseo de conocer al autor de ésta novela: Peter van Houten, puesto que quiere que él le explique qué sucedió con los personajes de la novela, y esto porque Van Houten escribió un final inconcluso y tampoco planea continuarla. Es Augustus Waters quien hará hasta lo imposible por ayudar a Hazel a cumplir su sueño, y mientras esto sucede ambos nos enseñarán que el amor verdadero también nace en tiempos difíciles. 

Una de las declaraciones de amor más hermosas que he leído:

Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.” —Augustus Waters.


 Otras frases que me gustaron:

“Algunas veces lees un libro, sientes un extraño afán evangelizador y estás convencido de que este desastrado mundo no se recuperará hasta que todos los seres humanos lo lean.” —Hazel Grace.

“Los cigarrillos no te matan si no los enciendes. Y nunca he encendido ninguno. Es una metáfora: te colocas el arma asesina entre los dientes, pero no le concedes el poder de matarte.” —Augustus Waters.

“Su libro me cuenta lo que estoy sintiendo incluso antes de que lo sienta, no sé cuánto tiempo me queda para encontrar las respuestas.” —Hazel Grace. 

En serio, no se pueden morir sin antes leer: Bajo la Misma Estrella. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Segunda parodia de 50 Sombras de Grey



Chat #17 de Estúpidos y Sensuales en Las Vegas: "En Busca de Nuestro Pedacito De Cielo"

Participación especial de @_YessicaMena (cuenta de Twitter) Ganadora de un concurso que promovió la cuenta @Travis_Maddox1

Capitulo 1.

Después de que por fin desapareció de nuestro organismo la Ciruela de Hada, como los hombres sensatos y razonables que somos, buscamos a Lightwood y le pateamos el culo. Él negó nuestra acusación, y dijo que seguro fue uno de los Travestis, y no él, quién nos drogó. Investigamos, y tenía razón, si fue uno de los Travestis; y aunque Lightwood es inocente, igual le pateamos el culo una vez más. Se lo merecía por abandonarnos en ese bar Gay e ir a exigir que pusieran su nombre en el paseo de la fama de Las Vegas. Ese Rubio morirá sintiéndose un Divo. 

Una vez pasado el enojo, Patch, Daemon, Jace y yo buscamos a Travis y a Grey. Íbamos caminando por el boulevard de una avenida bastante concurrida cuando nuestros ojos se encontraron con los suyos. En ese momento lo supimos. Algo andaba mal: ¿Ya no servirían pastel en el Hotel?, ¿Clonaron a Jace Lightwood?, ¿Edward regresó y DATCH peligra una vez más? El terror está grabado en los ojos de Travis y Grey. Nosotros les saludamos y esperamos las malas noticias. Ellos nos reciben con el mismo amor de siempre:

—Son unos idiotas. Ya era hora de que aparecieran.

—Mientras ustedes estaban de lo más divertidos en ese bar gay, Mellarksito desapareció. INÚTILES. —dice Grey viéndonos de arriba abajo con indignación.

—¿Y ya lo encontraron? —pregunta el Rubio mientras usa como espejo la vitrina de un almacén.

Travis pone los ojos en blanco antes de responder.

—Si lo hubiéramos encontrado estaría con nosotros, Lightwood.

Patch da un paso al frente, y se dirige a Travis y a Grey con una sonrisa burlona.

 —¿Quiénes son los inútiles ahora?

—Peeta no puede estar lejos. Seguro que ustedes no buscaron bien.

Miro a Daemon, ¿cómo puede decir eso cuando es obvio que Travis buscaría a Peeta hasta en el fin del mundo? El panadero es su rayito de luz. Su pedacito de cielo. Su pastelito con relleno cremosito. Su galletita con chispas de chocolate. Su…

—Creo que deberíamos de dividirnos para buscar mejor. —la sugerencia de Patch interrumpe mis pensamientos.

—Estoy de acuerdo. —asiento con la cabeza y observo a los demás: Jace le frunce el ceño a la vitrina que usa como espejo. Seguro ya vio sus enormes ojeras por tantas noches de desvelo. Un duro golpe a su vanidad. Grey dispone a hacer una llamada importante, como siempre. Travis mira de un lado al otro buscando a Peeta, y Daemon, como de costumbre, está en desacuerdo con Patch.  

—Si nos separamos quizá abarquemos más, pero será tiempo perdido. Es más fácil de lo que creen. Lo que tenemos que hacer es intentar recordar dónde diablos estuvimos los últimos días. ¿Cómo demonios llegamos a ese bar?

Todos miramos al Rubio.

—Ya les dije que yo no tuve nada que ver. No es mi culpa que terminaran violados por Travestis.  

Veo pánico reflejado en la mirada de Patch mientras se toca el trasero buscando alguna pista de que su inocencia haya sido ultrajada.

—Nadie nos violó. —contradigo de inmediato a Lightwood. Bueno, nadie que yo recuerde, y no lo pondré a discusión. Ojalá Tris no lea esto.

—Ahora que recuerdo Ana leyó Hush Hush, la historia de Cipriano. —diceGrey rodando los ojos. Seguro no le gusta que Ana sea Fallen Archangel. Patch sonríe con suficiencia—. Me acuerdo que ella dijo que al tocar las cicatrices de Patch se pueden revivir recuerdos del pasado.

—Aparte de Plumero… Bola de Cristal. —se burla Daemon frotando superficialmente la espalda de Patch imitando a una Clarividente. Todos reímos hasta que Travis nos regaña:

—¡BASTA! Anda, Grey. Escupe la idea que tienes.

—Uno de nosotros debería tocar las cicatrices. Quizá eso nos revele dónde está el Panadero.

—¡Nadie va a tocar mis cicatrices!

—Nadie que no sea yo. —dice de inmediato Daemon que insiste en frotar a Patch imitando a una Clarividente.

—Yo definitivamente no. No estoy dispuesto a hacer ese trabajo tan sucio. Y ni me supliquen. —se queja el Rubio mientras se le limpia las uñas con su Cuchillo Serafín.

—Yo puedo hacerlo. No creo que sea peor que visitar mi propio Paisaje del Miedo. —me ofrezco. Travis y Grey me miran con gratitud.

—NADIE, DIJE. Apenas y se lo permití a Nora.

—Ya deja de lloriquear, Cipriano. Es por las buenas o por las malas, tú eliges.

Travis empuja a Patch por toda la avenida hasta que llegamos todos al hotel.

Capitulo 2.

Ya en el hotel, todos caminamos hacia el ascensor. Travis y Grey se dedican miradas asesinas y se separan lo más que pueden mientras estamos dentro del ascensor. ¿Qué mierda? Los demás no entendemos qué se traen. Llegamos hasta la Suite de Grey e intentamos razonar con Patch como caballeros civilizados:

—¡Bolita!, ¡Bolita!, ¡Bolita! —gritamos todos mientras uno por uno nos subimos sobre Patch.

—¡Esto es Bullying Angelical! —se queja él desde la parte más baja de nuestra increíble pirámide humana.

Daemon, que como siempre encabeza al grupo cuando se trata de hacer bromas a Patch, se rie aún más fuerte. —Eres un llorón, Cipriano.

Cinco minutos después, tenemos a Patch sentado en un banquillo y rodeado por todos.

—O te dejas, Cipriano, o le decimos a Nora que anoche estuviste en un bar Gay. —lo encara Travis.

—¡Ustedes también estuvieron ahí!

—Pero será tu palabra contra la nuestra. —le advierte el Rubio. Todos asentimos con la cabeza. A Patch no le queda otra opción, tiene que acceder de buena gana; y como Grey y Travis aceptaron que yo lo hiciera, me coloco detrás de Cipriano y toco una de las cicatrices. Siento que una cortina de humo me absorbe de inmediato.

Al abrir los ojos observo todo a mí alrededor. Estoy en una especie de habitación dentro de una anticuada posada rural. Me giro sobre mí mismo y le veo: el Plumero y su chica. Ella extiende su mano para deshacer  el nudo de la corbata que él trae puesta. 

—Te vistes para impresionar —le dice ella con aprobación.

—No, Ángel. —él se inclina y le susurra al oído—. Yo me desnudo para impresionar.

Oh, no, el Plumero se está desvistiendo. Se está despojando rápidamente de toda su ropa. Nora también. Y no se dan cuenta de mi presencia. Soy como un fantasma. Oh no, los calzoncillos no. No. No. NO ¿Por qué?, ¿Por qué yo? Lo veo todo. Decido cubrir mis ojos y me hago bolita en un rincón de la habitación. Minutos después echo un vistazo para saber si ya regresé a la Suite, y  no. Ahí están todavía. ¿Qué es esto?, ¿Porno angelical? De un momento a otro el estomago me da un vuelco y estoy de regreso a la realidad.

—¡Eaton!, ¡Eaton! —escucho la voz de Grey y creo que es Travis quien me sacude para que reaccione.

—¡Que alguien traiga un pedazo de pastel! —ese es Patch. Oh, no, Patch no.

—¡ALEJATE DE MI!, ¡ALEJATE DE MI, PLUMERO! —abro los ojos y empiezo a gritar.

Travis me sacude con más fuerza y exige una respuesta. —¿Qué viste, Eaton?, ¿Qué le sucedió a Peeta?

—Fue horrible. ¡HORRIBLE!

Todos entran en pánico. Piensan lo peor.

—No te quiero ver, Cipriano. Todo fue tan... tan gráfico. —insisto, queriendo no recordar. 

—¿QUÉ LE HICISTE A PEETA? —exige saber Travis a Patch. Él no entiende. Ellos no entienden.

—Nada. —responde Patch y levanta las manos en señal de inocencia.

Daemon se abre paso entre Travis y Patch y me mira a los ojos. Él también quiere saber y yo no quiero responder.

—¿Qué viste en los recuerdos del Plumero, Eaton? Dínoslo.

—Nada que nos lleve a Peeta. —respondo y me doy cuenta que no es la respuesta que esperaban. Sin embargo, decido decir la verdad—. Vi al Plumero desnudándose. Vi… su Plumerito.

Estamos peor que hace un par de horas. Grey camina de un lado al otro por toda la Suite y hace llamadas. Travis se niega a hablar con alguien. Daemon intenta alejar a Cipriano de mí, y Jace… bueno, Jace se mira en un espejo sin poder creer todavía que tiene esas enormes ojeras.  

—¡Por eso no quería que tocaran mis cicatrices!, ¡Ese recuerdo es personal! —me grita Cipriano como si yo mismo no me hubiera dado cuenta. Es decir, en mi historia yo sólo me desnudo parcialmente. En cambio él... Es mejor no recordar. 

Una vez más obligamos a Patch a dejarse tocar las cicatrices, y soy yo otra vez el mártir. ¿A dónde iré esta vez? Eso es lo único que pienso mientras la cortina de humo negro me absorbe otra vez.

Escucho música, el golpeteo de vasos y botellas y muchas risitas tontas. Decido abrir los ojos. Oh, no. Esto es peor que el último recuerdo. Estoy otra vez en el bar Gay. Busco entre la gente y nos veo. Si… nos veo. Estamos sentados en una mesa: Travis, Patch, Daemon, estoy yo… y Peeta. Me cago en Jeanine. ¡Ahí está Peeta! Me acerco a la mesa para escuchar mejor.

—El Rubio se fue y Grey no quiso venir. ¡Al diablo con ellos! ¡SALUD! —brinda Travis un tanto cabreado y con una enorme botella de tequila en la mano.

Peeta es el único que no bebe de su vaso.

—¡FONDO!, ¡FONDO!, ¡FONDO! —le persuaden Daemon y Patch. Yo estoy viendo a la nada con una sonrisa estúpida en los labios. Si, ese es mi yo borracho. Soy un indiscreto que siempre dice la verdad.

El Panadero se niega a hacer caso a Daemon y a Patch.

—No quiero emborracharme. Quizás Katniss me llame por teléfono. O quizás no. Aún está enojada por el striptease que hicimos en el Karaoke.

Ternurita. Aún bajo el efecto de la Ciruela de Hada Mellarksito es… Mellarksito.

—Nah, en cuanto llegues prepárale un pastel. Seguro te perdona. —Ese soy yo. Peeta me mira con sumo interés.

—Yo estoy de acuerdo. Anda, Peeta. Haz tu magia. Amasa bien la harina para que te quede delicioso ese pastel. Si sabes a qué me refiero. —le guiña un ojo @_YessicaMena. Una chica que contactamos a través de Twitter, y vino para acompañarnos un rato. A ella si la recuerdo.

—A lo mejor y tienes razón, Toby. Katniss me ha dicho que yo preparo los mejores pasteles. —se sonroja al decirlo. Cosita, ¿no se lo comen?

—Tampoco exageres, Mellark. El Pastel que preparan en el lugar del que vengo, o sea Facción Osadía, es el mejor de todos.

Los demás intentan ahuyentar a un grupo de travestis que quieren sacarlos a bailar, @_YessicaMena les ayuda, mientras yo me cago en Peeta. Su mirada es… de tristeza. Oh, no. Que estúpido soy.

—Yo puedo intentar preparar un rico pastel para ti, si quieres. Ahora mismo.

—No, Mellark. —dibujo en mi cara la sonrisa más tonta—. Nunca superarás los pasteles que preparan en Facción Osadía.

Los Travestis se han ido. Travis propone otro brindis. Esta vez para que Parker decida salir del closet. Yo también brindo. Pero no Peeta. Él está triste y es por mi jodida culpa.

—Chicos, iré a tomar un poco de aire fresco. —se despide, y nosotros no le prestamos atención.

—¡FONDO!, ¡FONDO!, ¡FONDO! —esta vez es a Daemon a quien estamos sonsacando para que siga bebiendo tequila. Él ni lo piensa dos veces.  

Oh, no, Peeta. Ahora lo recuerdo. Esa fue la última vez que lo vimos.

Capítulo 3.

Estoy de vuelta en la Suite. Todos me miran expectantes. Tengo que enfrentar mis errores. Empiezo a hablar y les digo la verdad.

—¡Te voy a matar! —me grita, Travis. Jace intenta sostenerlo de los hombros para que no me golpee. Ah, no. Un momento. Lo está empujando para que nada lo detenga.

—¡TODOS CALMENSE!—ese es Patch. Ay no. Intento no pensar en el Plumerito—. Por lo menos ahora sabemos cuándo fue la última vez que lo vimos.

—Vamos a buscarlo. Haremos lo que dijo Cipriano hace un rato. —dice Travis y todos estamos de acuerdo—. Nos dividiremos. Daemon: Tú recorre todas las avenidas. —le señala y Daemon asiente con la cabeza y se va—. Cipriano: Tú busca en cada panadería que encuentres a tu paso. —Patch también sale corriendo de inmediato—. Lightwood…

—Yo lo buscaré en los Spa. Ya saben, esos lugares donde hacen masajes. Por si el desconsiderado fue a uno y no nos avisó.

—Haz lo que quieras, Rubio. Sólo no estorbes. —le señala Travis y Lightwood sale de la Suite.

—¡EATON! —Ahora me habla a mí.

—¿Dónde buscaré yo a Peeta?

—No. Tú no lo buscarás.

¿Qué?, ¿A qué se refiere Maddox? Pensé que todos iríamos a buscar a Mellarksito.

—Grey y yo continuaremos nuestra búsqueda a partir de dónde les encontramos a ustedes. Y como fuiste tú el que causó todo esto... le llamarás a Katniss para decirle que Peeta desapareció.

Travis termina de decirme esto y él y Grey también se van. Mierda. ¿Yo le tengo que avisar a Katniss que Peeta desapareció? Oh, no. Busco el teléfono, lo cojo, y empiezo a marcar su número… y que la suerte esté siempre de mi lado. 

By @tatiana1802 y @vaneacevedo (cuentas en Twitter)

Participación especial en el Chat #18 de Katniss Everdeen.