miércoles, 29 de junio de 2016

Síndrome del Lector predicador ¿Lo tienes?



No comprendo a los lectores que detestan que sus libros favoritos se vuelvan populares. Es decir, entre más personas sepan sobre una historia, más material y mejor, ¿no? O al menos así pienso yo. 
No sé si has participado en grupos de Facebook, WhatsApp o reuniones de fans, pero son increíbles. Todos debaten, comparten teorías y crean alianzas que hasta duran toda la vida. Incluso son divertidas esas riñas sobre quién sabe más. 
Por ese motivo esta entrada es para comentar esa necesidad de compartir tu devoción/obsesión/amor por un libro, saga, serie... lo que sea, porque hay quienes NECESITAMOS esparcir la locura y convertir gente "normal" en fans.

¿Recuerdas ése momento cuando pensaste "Esta es, esta definitivamente es mi historia favorita"? y se apoderó de ti la necesidad de decírselo a alguien más, porque cuando una historia nos conmueve deseamos que alguien más sienta lo que nosotros sentimos al leerla. Queremos que esa persona se indigne, enoje o ría tal como nosotros lo hicimos... y entonces hablar.
Ése es el sentimiento que mueve al lector predicador. 

Pero pasa que nadie comprende por qué nos emociona algo que es ficción:
                                     
Entre todas las aficiones que existen, la de los libros, series, películas y/o cómics es de las más incomprendidas. 
Este tipo de respuestas le suelen dar al lector/fan predicador:

"Oye, amigo, en serio, a nadie más que a ti le importa a quién rejodidos mató Negan en The Walking Dead. Deja de hablar sobre eso"

"No, no ví el último capítulo de Team Wolf."

"—¡Van a adaptar al cine mi libro favorito!
—¿Ah sí? Qué bien. Jeje *ignorando*
—... "

"No mames, ¿en serio invertiste tiempo en escribir diez hipótesis sobre quién ocupará el trono de hierro y cómo lo conseguirá?"

"Hace cinco años dejaron de estrenar películas de Harry Potter, ya súperalo."

"No recuerdo ni qué es Hush Hush. Lo dijiste pero no lo recuerdo. Explícame todo otra vez pero no desde el inicio..."

"¿Cómo que Marvel y DC no son lo mismo?"

"No te ofendas pero no sé ni quién diablos es Will Traynor."

"Pero no vivímos en la época de Orgullo y prejuicio."

"¿Cómo es que se llama el peludito de Star wars?" 

"Supongo que ya se acabó la moda de Twilight."

"¿Cuántos hermanos Maddox dices que son?"

Esos son sólo algunos ejemplos. Y es en ése momento, justo en ese momento, cuando nos volvemos un "lector predicador". Entiéndase: un pinche friki insoportable, y es que cuando se ama algo uno hasta pierde el control de sí mismo. ¡Poderes verborrea actívense! Porque el Lector predicador es:

1. Iluminado. Lo sabe todo sobre su historia favorita. Ya buscó en internet  la biografía del escritor y se siente un elegido para esparcir por todos lados (sobre todo la red) su "doctrina".

2. Sabelotodo. ¿Le quieres informar que encontraste una entrevista nueva del autor o información adicional? Él-Ya-Lo-Sabe. Ya investigó y te dirá si esa información es de fiar o no. Entiende que él lo sabe todo antes y mejor que tú y yo. 

2. Egocéntrico. Desarrolló incapacidad para escuchar opiniones tipo "Yo conozco una historia mejor que esa." "Esa historia se parece a..." No lo provoques porque reaccionará de forma negativa si le llevas la contraria.  Él se atribuyó la tarea de iluminarte y encaminarte hacia el pleno conocimiento de su historia favorita. Para él no eres más que un pobre humano que aún no sabe lo que es perfección.

3. Vidente. Si la historia está inconclusa te dirá -se lo preguntes o no- sus mil hipótesis sobre cómo esta terminará. Y no es que sea vago o desapegado de la realidad, lo que pasa es que él vive en ese mundo para el que ha sido elegido.

4. Bullero. Ni siquiera te atrevas a equivocar la trama o nombre de algún personaje ante su impoluta presencia porque no te lo perdonará.

5. Vulnerable. Puedes pedirle lo que quieras mientras está leyendo o viendo sobre esa historia que tanto estima. Con tal de que te calles y dejes de interrumpir dirá que sí. Sin embargo, una vez se desocupe te volverá a sacar de quicio hablando sobre cuánto ama esa historia. 

6. Clasista. Para él no vales lo mismo sí viste la serie o película pero no leíste el libro o cómic. 

7. "¿Yo insoportable?" Cada que le dices "No, no quiero leer ese libro o ver esa película" él sólo escucha bla bla bla. Entiende que para él es lo mejor que le pudo pasar y necesita compartirlo con alguien más. 

8. Coleccionista y decorador. Guarda todo sobre su afición (incluso los tickest de cuando fue a ver una película) y te lo mostrará aunque no quieras. Sí o sí lo verás si lo tienes agregado en Facebook, Twitter, Instagram o alguna otra red social. Es más, sus redes sociales y teléfono celular están tapizadas de forma friki, tipo "Mírenme, soy fan de..."

9. Buen ojo y oído. El Lector predicador sabe reconocer a 10 kilómetros a la redonda algún sonido o imagen que le recuerde esa historia que la apasiona, y te lo dirá: "Oye, eso me recuerda a..."

10. Gran conversador. ¿Está muy callado o distraído? Menciona su historia favorita.

11. Arruina planes. Ni siquiera te atrevas a planificar algún tipo de actividad a la hora programó algo que tenga que ver con su afición. Por ejemplo, el horario de su serie favorita. 

12. Crítico. Es "crítico" literario, cinematográfico, publicitario, etc, y su referencia es esa historia que le gustó, tipo: "Sí, esta historia es buena si la comparamos con..."

13. Community manager. En rangos más altos suele ser quien abre blogs, páginas o grupos en los que reunirá a más fans a modo de esparcir más "su palabra" y la del autor. Ahí se proclamará Fan #1 y mantendrá informados a los nuevos educando. 

Ya en serio, nosotros los fans somos detallistas como amigos. Nos volvemos "predicador" porque (sin exagerar) queremos compartir con todos un mundo que consideramos maravilloso. A veces, con tal te "convertir" a alguien le regalamos el libro o lo invitamos a ver la película, y nos atrevemos a hablarle sobre ello aunque nos mire raro y con comprenda porque eso nos fascina tanto. No obstante, sabemos que la mayor parte del tiempo nos toca "solos". Por eso agradezco que existan las redes sociales, pues me permiten conocer a gente increíble que comprende y que con alguna historia también es, en mayor o menor rango, un "lector predicador". 

Tatiana M. Alonzo
-Escritora y bloguera-